deslocalización de instalaciones
La deslocalización de servicios puede formularse como un problema de optimización que surge principalmente en el sector retail cuando las empresas buscan rediseñar sus redes de servicio en respuesta a cambios en las condiciones del mercado. Este problema suele estar motivado por factores como variaciones en la demanda de los clientes, presiones de costes, la necesidad de mejorar los niveles de servicio o decisiones estratégicas relacionadas con la digitalización. El proceso de optimización consiste en determinar la localización óptima, el cierre o la consolidación de instalaciones de servicio, equilibrando los costes operativos, la accesibilidad y la calidad del servicio. Las consecuencias de las decisiones de deslocalización pueden ser significativas, ya que afectan no solo a la eficiencia y la rentabilidad, sino también a la satisfacción de los clientes, la distribución de la fuerza laboral y la actividad económica regional. Por ello, es necesario un modelado cuidadoso que permita capturar los compromisos entre la minimización de costes y el rendimiento del servicio, así como el impacto a largo plazo en la estructura global de la red de servicios.
En este contexto, el artículo (Sierra-Paradinas et al., 2020) presenta un modelo de optimización desarrollado para una empresa del sector retail que tiene en cuenta explícitamente los distintos tipos de gestión de los servicios ya ubicados, la cartera de clientes existente y las posibles desconexiones de clientes que pueden derivarse de decisiones de deslocalización de servicios. El modelo busca minimizar las desconexiones de clientes mediante la decisión conjunta de qué servicios deben desconectarse y si conviene introducir cambios en el tipo de gestión de determinadas instalaciones, procurando al mismo tiempo mantener un nivel adecuado de satisfacción global en la red de servicios.